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La investidura de Zapatero II

El titular del día: “Zapatero a Segunda Vuelta“. Sí, Zapatero sigue siendo presidente en funciones hasta que el próximo viernes se vuelva a votar y, como ya comentamos, la mayoría simple que puede conseguir su partido sea suficiente para investirlo como presidente del Gobierno español.

¿Qué supone?

Esta votación se presume como un previo a lo que se puede llegar a convertir la legislatura. Zapatero se ve forzado a entrar en consenso, mediante pactos, concesiones y diálogos (un tira y afloja en lenguaje coloquial). Deberá conseguir el apoyo necesario para todas las iniciativas que presente al Congreso y que necesiten de un apoyo de mayoría absoluta. Hasta aquí, nada nuevo a la legislatura anterior. Pero en esta ocasión el Parlamento ha mostrado una actitud mucho más hostil, una declaración de intenciones: no se lo van a poner fácil. Tendrá que saber mover sus fichas porque esta vez la partida necesita de más estrategia.

He aquí las condiciones de ERC:

¿Qué hace posible esta situación?

Como hice en el post de facebook: contraposición de conceptos y alusión a un profesor de la UAB. Siempre he admirado a aquellos que saben simplificar las cosas sin dañar la calidad del contenido. Y si alguien es capaz de hacer esto es Joaquim Colominas (virtud que me permitió aprender muchísimo de él). Una de sus “simplificaciones” era la contraposición ”representatividad” frente a “eficacia”. ¿A qué ser refería? A los sistemas electorales: proporcionales frente a mayoritarios.

Los sistemas electorales mayoritarios benefician a los grandes partidos y tienen como consecuencia un marcado bipartidismo. El partido vencedor en las elecciones tiene un poder bien definido y un margen de actuación mayor, mejorándose la gobernabilidad. En consecuencia, los gobiernos resultantes de un sistema electoral mayoritario son más sólidos, estables y (sin todo el peso de la palabra) eficaces. El ejemplo más claro de este sistema es el Reino Unido. El inconveniente que tiene es que, siguiendo el ejemplo de este país, más del 60% de la población no queda representada.

Los sistemas electorales proporcionales, en cambio, intentan que todas las partes de la sociedad estén representadas. Por eso, se caracteriza por la pluralidad en el parlamento. Las minorías están representadas y, en principio, no se debería tender hacia el bipartidismo. Este sistema electoral gana en representatividad pero pierde en estabilidad. El partido que gobierna se encuentra atado de pies y mano y el margen de actuación, que en el otro caso era ancho, aquí se estrecha. Es el caso español, se utiliza la Ley de Hont. Dentro de los sistemas proporcionales posibles, es el menos proporcional ya que también beneficia bastante a los partidos mayoritarios (por eso el bipartidismo cada vez más claro de nuestro país) pero aun así deja un espacio importante para las minorías que en este momento, para Zapatero, están siendo decisivas (y así será durante los siguientes cuatro años).

 

La Investidura de Zapatero

Zapatero en la sesión de investidura de 2004Zapatero en la sesión de Investidura de 2004En estos momentos Zapatero sigue siendo presidente en funciones, todavía no lo podemos considerar nuestro presidente. Nuestro modelo de gobierno, el parlamentario, implica que la elección del presidente se hace de forma indirecta. De las elecciones nace el Parlamento y es éste quien elige presidente mediante la investidura. Por supuesto, en la mayoría de casos es el número de la lista del partido ganador (aunque deteste utilizar esta expresión porque las elecciones no se pueden entender como si de un partido de futbol se tratara). Puede haber excepciones, como en el caso de Cataluña y el tripartito, en que el líder del partido con más votos y escaños no se convirtió en presidente ya que la coalición de tres partidos permitió asumir en su momento a Maragall y más tarde a Montilla. Estatalmente no existen antecedentes y se hace impensable la posibilidad de una alianza estable entre partidos del Parlamento Español.La investidura se debe hacer 20 días después de las elecciones (naturales o laborales dependiendo de la interpretación que haga del texto legal el presidente del Parlamento). Previa a la investidura, el Rey, como jefe de estado, debe reunirse con todos los líderes para conocer la opinión explícita de los partidos sobre el futuro presidente (ruedas de consulta). Cuando hay mayoría absoluta, las ruedas de consulta se ejecutan de igual manera pero sin que haya nada que debatir. En caso de que no haya mayoría absoluta, el rey hace un sondeo y negocia puntos de vista, si ve que el candidato es claro, entonces no se reunirá de nuevo. Si no es así, se reunirá sólo con aquellos partidos que considere oportunos. El Rey está obligado a convocar a todos los líderes de los partidos presentes en el Parlamento pero éstos no están obligados a acudirEn la sesión de investidura el futuro presidente, en este caso Zapatero, presentará el programa. Después se abrirá una rueda de intervenciones y finalmente se efectuará la votación que Zapatero debe ganar por mayoría absoluta. En caso de no hacerlo, en el transcurso de 48 horas se volvería a celebrar la sesión pero en esta ocasión Zapatero tan sólo necesitaría mayoría simple. Si tampoco ocurriera esto (casi imposible en esta legislatura), se volverían a las ruedas de consulta y si en dos meses no se llegara a un acuerdo, se disolverían las Cortes y debería haber nuevas elecciones.Zapatero, a siete puntos de la mayoría absoluta, tendrá que pactar y aliarse con otros partidos como CiU y PNV, ambos nacionalistas -con la cantinela que eso conlleva -. En ambos casos se hace difícil la existencia de un pacto a largo plazo y probablemente sea un pacto eventual. Según el diario El País, esta investidura estará marcada por la dirección que se tome respecto a ETA. En cualquier caso, no tardaremos en saber cómo mueve ficha Zapatero para hacer posible su investidura y cuál es la factura que tiene que pagar por no contar con la mayoría absoluta. Y, por supuesto, conoceremos cuál es la estrategia del PP en la oposición, siempre tan original y no poco agresiva.